Del 5 al 8 de junio se disputa la XXVII edición del Magistral Ciudad de León, desde años se trata un torneo activo que este año está formado por 4 jugadores: los GM españoles Paco Vallejo e Iván Salgado y los chinos Hou Yifan, campeona del mundo, y Wei Yi, de solo 16 años y con 2630 de elo y que es la máxima esperanza china y mundial. Se juegan semifinales a 4 partidas y luego la final, toda la información en la web oficial, partidas en directo.

En la 2a semifinal se enfrentaban el orensano Iván Salgado(2622) con la joven promesa china de 15 años Wei Yi(2634), al final de las 4 partidas Wei se impuso por 2,5-1,5, fruto de su victoria en la 1a partida y 3 tablas, Iván tuvo opciones de victoria, sobre todo en la 2a, pero el chino se defendió muy bien y al final obtuvo el pase a la final del domingo ante Paco Vallejo, desde las 16:30 se podrá seguir la final en directo.

Os dejo con la crónica de Leontxo García como jefe de prensa desde León:

El impasible Yi Wei tumba a Salgado

Tiene sólo 15 años, dedica ocho horas diarias a su entrenamiento y se perfila como futuro candidato al título mundial. El chino Yi Wei exhibió la paciencia de un veterano y una frialdad extrema para doblegar a Iván Salgado, actual campeón de España e Iberoamérica, por 2,5-1,5 en la segunda semifinal del XXVII Magistral Ciudad de León. La final le enfrentará (domingo, desde las 16.30) a Paco Vallejo, quien eliminó el viernes a la campeona del mundo, Yifán Hou.

    ¿Se pone Yi Wei nervioso alguna vez? Quienes han convivido con él estos días en León y los espectadores del torneo en el Auditorio coincidían en esa pregunta. Y el portentoso gran maestro respondió sin dudar: “Sí, hoy he estado nervioso en la primera partida. Luego ya me sentía más seguro”. Aparte de su temperamento frío, esa seguridad debe de estar conectada con su riguroso y exigente entrenamiento cotidiano. Sorprendidos al saber que dedica ocho horas a él, los periodistas le pidieron que aclarase si se refería sólo a la preparación técnica o también incluía la psicológica y la física en esas ocho horas. Y Yi Wei recalcó: “No, son ocho horas sobre el tablero. Además, juego al baloncesto y al tenis de mesa, y sigo un programa especial para mi educación académica, concentrada en dos días a la semana”.

    El primer asalto parecía ir bien para los intereses del campeón de España, quien logró una posición equilibrada y sólida con las piezas negras. Sin embargo, Yi Wei, a pesar de su estilo con clara tendencia a la agresividad, supo mantener la tensión, evitar las complicaciones oscuras, lograr una ventaja mínima y explotarla en el momento justo. El mismísimo Anatoli Kárpov de sus mejores tiempos podría haber firmado su victoria.

    El autocontrol fue también la tónica de la segunda partida, en la que el chino eligió una variante muy pragmática –con ventaja en el marcador- que incluía un cambio de damas muy tempranero. Pero hete aquí que Salgado había preparado concienzudamente esa línea por la mañana en el hotel junto a su entrenador, Jesús de la Villa. Esa fresca sabiduría se tradujo en un peón limpio de ventaja para el gran maestro gallego, pero su rival se las arregló para que sólo quedaran alfiles de distinto color, y no tuvo que sufrir mucho para arrancar otro medio punto.

    El campeón español tenía la ventaja de las blancas en el asalto decisivo, pero entonces se encontró con una preparación casera de su rival, quien se metió en una línea muy aguda desde el séptimo movimiento. Salgado volvió a ganar un peón, pero a cambio de ceder la iniciativa a Yi Wei, quien no la soltó en ningún momento. En vista de que la lucha se encaminaba a una final tablífero que suponía su eliminación del torneo, Salgado arriesgó mucho y quedó en una posición perdedora, lo que el chino aprovechó para ofrecer tablas y asegurarse un sitio en el Auditorio para la final del domingo.

    Con 23 años recién cumplidos, Salgado ya es uno de los jugadores españoles más brillantes de los nacidos en el siglo XX; y además es muy trabajador, más que la mayoría de los grandes maestros. Pero Yi Wei está en un escalón superior. Cuando el gallego escuchó cómo el chino explicaba lo de las ocho horas de entrenamiento, admitió: “Siempre hay alguien que trabaja más que tú”.


Vista general de la magnífica sala de juego


Salgado y Wei Yi saludándose al incio del match

Partidas de la segunda semifinal: